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  • ¡Yaritza SOLEando en Caloto!

    Hemos visto profes que usan SOLE para sus clases, bibliotecarios que motivan a los participantes a usar sus Grandes Preguntas para explorar «nuevos mundos», líderes comunitarios que quieren ver un cambio en su comunidad y para quienes esta manera de aprender juntos se ha convertido en un camino para ir descubriendo nuevas formas de enfrentar los retos. En todo este tiempo hemos aprendido que si alguien tiene la motivación para aprender y la pasión para contagiar su entorno, los límites van desapareciendo dando paso a nuevas ideas.

    Yaritza es enfermera y estudiante en Caloto, Cauca, y también es parte de esta comunidad de gente apasionada por cambiar el mundo a través del aprendizaje auto-organizado. Ella conoció SOLE en Bogotá en diciembre de 2017 durante la Conferencia de Build Peace y al regresar a Caloto empezó por iniciativa propia a hacer SOLE con jóvenes y adultos en distintas veredas de la zona.

    Durante los últimos años ha tenido el apoyo de Elainer, miembro de la comunidad Wayuu en Boca de Camarones, La Guajira, quien también participó en Build Peace y desde 2015 hace SOLE con los jóvenes de la comunidad.

    Yaritza y Elainer están a más de 1300 kilómetros de distancia, a pesar de esto conversan y se apoyan en sus sueños y proyectos de aprendizaje.

    Yaritza ha llegado a las veredas del municipio de Caloto con un propósito claro: invitar a los vecinos a aprender juntos algo nuevo y divertirse. Ella visita los distintos lugares cargando su computador y los pocos elementos que necesita para hacer SOLE con los vecinos de distintas edades. Cuando no tienen Internet, aprovechan los datos de celular y otras fuentes de información, pues acá lo importante y divertido es reunirse para mantener conversaciones diferentes alrededor de temas complejos o preguntas que lleven a descubrir y explorar nuevos mundos y otras formas de explorar la propia realidad.

    Historias

    Estas historias nos muestran posibilidades infinitas para aprender juntos y explorar posibilidades que nos permitan descubrir nuevos mundos. No sabemos con exactitud qué pasará en cada lugar donde se junten personas a aprender a aprender juntos usando Internet. Pero sí sabemos que si aprovechamos juntos este movimiento de personas que va avanzando a su propio ritmo y usamos la tecnología que tenemos a la mano, encontraremos nuevos caminos y nuevas Grandes Preguntas que nos ayuden a no dejarnos de cuestionar, de conectar, de explorar y de crear juntos.

    Y tú ¿qué opinas del aprendizaje auto-organizado? ¿Cómo has usado o usarías SOLE? ¿Tienes alguna experiencia que te gustaría compartir? Escríbenos a hola@solecolombia.org

  • Visitas de Sintonización en Montes de María: Encendiendo la Curiosidad con Grandes Preguntas

    Las Visitas de Sintonización SOLE en el programa Hilando Vidas y Esperanza han sido una oportunidad única para explorar, aprender y conectar profundamente con la curiosidad y el disfrute del conocimiento. Tener discusiones potentes, aprender y dialogar con otros transforma cómo nos relacionamos y entendemos nuestro entorno. Cuando nos reunimos en comunidad para preguntarnos sobre -lo que sea que queramos- ampliamos nuestro entendimiento sobre el mundo en el que vivimos y aprendemos a construir conocimiento a partir de las diferentes voces y puntos de vista de todos los participantes del SOLE.

    Abrimos la puerta al disfrute de lo desconocido porque reconocemos nuestra necesidad de resolver, de entender, de saber más sobre esa pregunta que nos mueve colectivamente. Así, los lazos que tenemos con las personas de la comunidad, que probablemente conocemos de toda la vida, se enriquecen también, y el vecino o vecina, la tía, la hermana, la amiga, forman parte de una red que nos conecta a todos los participantes del SOLE.

    Día 1: La Esmeralda, el Inicio de una Aventura

    El primer día de nuestras Visitas de Sintonización comenzó en la vibrante comunidad de La Esmeralda. Nos despertamos bien temprano, combatiendo los nervios por la extensa jornada con la energía del encuentro. El calor y el sol fueron implacables, sobre todo para el equipo SOLEro que llegaba desde Bogotá. Quizá fue esa misma humedad del ambiente y la falta de aire en la caseta comunal del Cabildo Menor de La Esmeralda lo que nos llevó a elegir la pregunta ganadora de ese primer SOLE: ¿Por qué el aire no lo podemos tocar pero sí lo sentimos?

    Nos reunimos en pequeños grupos, navegamos por internet y, discutiendo sobre la densidad del aire y sus moléculas, llegamos a un momento revelador en el que una simple pregunta nos llevó a un entendimiento más profundo del mundo que nos rodea.

    Por la tarde, nuestras seis nuevas Embajadoras lideraron su primer SOLE con una pregunta fascinante: ¿Por qué todos tenemos una huella diferente? Después de discutir sobre genética, gemelos y el líquido amniótico, y motivados por la conexión con la Nube de Abuelitas desde lugares lejanos, llegamos a una respuesta inolvidable: Cada persona tiene huellas dactilares diferentes porque las huellas se crean cuando aún estamos en el feto.

    Día 2: Rancho Rojo y Vereda Alemania, Aprendizaje risueño

    El segundo día nos llevó a la comunidad de la Vereda Alemania en Chalán, donde nos juntamos con la comunidad de Rancho Rojo para su primer SOLE. El día estuvo más fresco y la atmósfera se llenó de risas y curiosidad con la pregunta del día: ¿Por qué se contagia la risa?

    A todos nos ha pasado que la risa de otra persona se nos pega y terminamos riéndonos a carcajadas sin saber ni siquiera por qué, ¿verdad? En este SOLE exploramos teorías científicas y psicológicas, hablando de las neuronas espejo y el humor. Las carcajadas no faltaron y contagiaron todo el lugar. En un SOLE, la alegría y el conocimiento van de la mano.

    Por la tarde, seis Embajadoras de esa comunidad tomaron el reto de hacer su primer SOLE con una pregunta intrigante: ¿Por qué soñamos cuando dormimos? Este SOLE nos llevó a un viaje a través del subconsciente, explorando teorías sobre los sueños, la psicología del sueño y su impacto en nuestras vidas diarias. La presencia de las Abuelitas enriqueció nuestras discusiones, brindando sabiduría y apoyo invaluable.

    Día 3: San José del Peñón, Un Cierre Mágico

    El tercer y último día de nuestras visitas nos llevó a la encantadora tierra de San José del Peñón. A pesar de los desafíos técnicos para conectarnos a internet, no nos dimos por vencidos. Utilizamos Endless como nuestro as bajo la manga y SOLEamos con la Gran Pregunta: ¿Por qué el agua moja?

    La respuesta, aunque sencilla a primera vista, nos llevó a explorar propiedades físicas y químicas del agua, descubriendo la complejidad detrás de algo tan cotidiano como una gota de agua. La buena noticia del día fue que logramos instalar, junto a la comunidad, una solución de conectividad que nos permitió continuar con la formación de las Embajadoras SOLE de la comunidad.

    Nuestras Embajadoras debutantes, a pesar de los nervios por hablar en público, respondieron junto a la comunidad: ¿Por qué los seres humanos no usamos el 100% de nuestro cerebro? Guiados por las Abuelitas conectadas desde Bogotá, exploramos mitos y realidades sobre el cerebro humano, aprendiendo sobre neurociencia y nuestras propias capacidades. Esta exploración conjunta subraya cómo la curiosidad intelectual puede inspirar y motivar a las personas a seguir aprendiendo y creciendo juntas.

    Conclusión

    En este viaje, cada pregunta que abordamos, cada risa que compartimos y cada aprendizaje hizo más fuerte la red de personas que se atreven a usar el Internet en Espacios de Aprendizaje Auto Organizados.

    Continuaremos Hilando Vidas y esperanza, porque ahora es el turno de los Embajadores formados en las nueve comunidades de Valle, Cauca, Antioquia y Montes de María de llevar el espíritu SOLEro a sus comunidades.

  • Valentina hace su primer SOLE en Medellín

    Por Valentina Giraldo Lozano.

    Quisiera comentar mi experiencia con SOLE Colombia. La verdad es que fue una experiencia muy gratificante, ya que todo empezó en Impulso, ahí nos mostraron el proyecto y yo dije:»¡Wow! lo quiero implementar en mi comuna, porque es considerada una comuna vulnerable», y la verdad lo es.  Recuerdo que se me vino a la cabeza un día en el que estaba en clases de taekwondo y fuera de la UVA (un sitio en el cual las personas de la comunidad pueden acceder a diferentes talleres, actividades y están ubicadas en zonas de riesgo o vulnerables), y había chicos como de 18-19 años a los que les preguntaron que si sabían qué era un animal en vía de extinción y dijeron «no». Yo me pregunté el porqué y hablé con un ayudante de la UVA (Unidades de Vida Articulada), quien me contó que eran jóvenes con pocos recursos y que ellos estaban tratando de hacer que fueran a las actividades para que no intentaran entrar a las drogas o cosas por el estilo.

    Entonces cuando Sanjay (de SOLE Colombia) nos presentó el proyecto en el campamento (Programa Impulso), yo dije: «Tengo que hacerlo, sí o sí»; así que en la misma semana en la que llegué del campamento me puse a hablar con todos los de la UVA para que me permitieran gestionar el proyecto. Fue difícil porque había que hablar con administradores y muchas otras personas, sin embargo yo seguí persistiendo, hasta que saqué posters y avisaba afuera de la UVA, sin embargo para que la gente llegue y se interese en las actividades que hay, es extremadamente difícil.

    Así que llegó el día y di mi primera clase, no tenía muchas expectativas con que llegara gente porque como no suelen ir pues dije «no va a llegar nadie».

    Fui a sala TIC y esperé (la clase era a las 4). Ya había gente en la sala, así que decidí informarles que iba a haber un taller SOLE y les expliqué en qué consistía; sólo se quedaron conmigo 6 personas. Para mí fue totalmente entendible y de igual manera me emocionó, porque esas 6 personas estaban interesadas y con ellas empezaría mi primer SOLE (debo confesar que darme cuenta que iba a ser la primera en Medellín sentí muchos nervios).

    Así que empecé a explicarles en qué consistía la clase y que hicieran preguntas de todo tipo, fue muy divertido todo porque me hicieron cuestionarme cosas que ni yo me había preguntado.

    Cuando empezamos la primera pregunta que fue decidida por ellos, ¿Por qué tenemos que dormir?, vi que un chico, Kevin, no sabía escribir ni leer (tenía al rededor de 12 años), entonces yo le busqué la primera pregunta, pero aún no sabía que no sabía leer ni escribir. Entonces él veía vídeos, le pregunté qué porqué veía vídeos, que si le gustaba más, y me dijo: «Es que no sé leer ni escribir». Ahí mismo me dejó impactada, así que dije: «Bueno, yo te ayudo» y empecé a leer para él y él me iba explicando el tema que yo le leía, y así fue con la siguiente pregunta que realizamos: ¿Por qué si la tierra es redonda, no nos caemos? Yo les decía que tenían de a 5-8 minutos para convencerme de que su respuesta era la correcta y era real, que buscaran experiencias, opiniones, teorías, etc., y ellos a cada minuto que les restaba se emocionaban más.

    Me alegró mucho ver eso, el interés en ellos, pero me gustaría mejorar más el método para que más personas asistan a la clase, ya que sé que no es normal que gente venga a la UVA, pero no es imposible, así que me puse en la tónica de llenar mi barrio de cartelitos para invitarlos.

    Quisiera que cuando haya más personas viniendo al taller, se hagan SOLEs temáticos, y más didácticos.

    Los comentarios de las personas que fueron a la clase me motivó muchísimo y más pensando en que realmente estoy llegando a zonas que son afectadas con educación, un pilar tan grande que debemos tocar en Colombia.

    ¡Agradezco muchísimo que me hayan presentado este proyecto porque esto me hace saber que los niños pueden crear también su propia educación!

    Apoya nuestro proyecto «Re-empower 130+ local educators in rural Colombia» con el que buscamos llegar a más de 130 educadores locales en toda Colombia

  • Todo está basado en evaluación, si cambias eso, cambias todo

    Imagínate estar en la escuela, tú de 12 años y que tu profesora de Ciencias de la vida te diga que la pregunta que tienes que responder para pasar al siguiente nivel es   “¿Hay agua líquida en Marte?” La verdad es que nadie lo sabe, pero puedes usar el Internet y la discusión con tus compañeros para averiguarlo. ¿Te imaginas lo que un sistema educativo así podría ser? ¿Suena futurista?

    Lo que estoy sugiriendo es que si los exámenes tuvieran este tipo de preguntas, todo el sistema cambiaría. 

    ¿Por qué? 

    Primero que todo, porque  memorizar ya no sería tan importante porque tendrías acceso a toda la información en Internet. Lo que tendrías que saber es cómo buscar la información, leerla y entenderla. Afortunadamente en el examen puedes trabajar en grupo, entonces juntos lo podrían entender más rápidamente y a leer mejor.  

    Segundo, como hoy en día nadie sabe si hay agua líquida en Marte entonces no encontrarán una única respuesta en la búsqueda, sino que posiblemente encontrarán otras personas que se hacen la misma pregunta o preguntas similares y lo que ellas han podido investigar y sus métodos para hacerlo. Esto es, aplicar aquello que ya se entiende para buscar sugerir una hipótesis y luego analizar la aplicación de ese conocimiento. Por ejemplo, en lo que distintos dispositivos enviados a Marte o que analizan Marte desde lejos y sus métodos de recolección de datos, junto con las teorías que lo soportan, nos dicen. 

    Tercero, en la conversación con el grupo sobre lo encontrado sin duda habrá respuestas diversas y por qué no, contradictorias. Entonces será importante evaluarlas y decidir cuál es la más sólida o convincente y por qué. Lo interesante de este momento no es quien logra convencer a quién, sino que muchas más preguntas surgen en esta conversación y por tanto, se sigue profundizando en la búsqueda y el entendimiento de la información. 

    Quién sabe, quizá con el tiempo de examen suficiente, puedas a tus 12 años, con tus compañeros y el Internet, inventar una manera de verificar si hay agua líquida en Marte. 

    El único problema parece ser el tiempo. Un examen no puede ser infinitamente largo. Pregúntale a alguien que haya hecho un doctorado o que tenga un oficio de artesano: eso se demora, a veces agota, y solo se aprende probando, repitiendo y profundizando. 

    Entonces ¿qué mide él examinador?

    Con seguridad ya no va a medir si tienes la respuesta correcta o no (recuerda, que no hay respuesta). 

    A mí se me ocurren varias ideas. Que mida: 

    1. ¿Qué tan lejos llegaste en tus entendimientos e ideas?
      ¿De qué complejidad de conceptos lograste aprehender? 
    2. ¿Qué tan claramente te expresaste? ¿Qué tan bien escuchaste?
    3. ¿Qué tan bien trabajas en grupo? ¿Qué tan buen eres negociando y buscando acuerdos?
    4. ¿Qué tanta ayuda pediste a tu profesor? ¿Qué tanto aportaste en resolver los problemas entre compañeros?
    5. ¿Qué tan interesado estabas? ¿Qué tanto te gustó la solución a la que llegaron?
    6. ¿Qué emergió? ¿Qué cosas nuevas viviste?
    7. ¿Qué tan bien usaste el Internet? ¿Qué cosas nuevas hiciste que no habías hecho antes con el computador?

    En pocas palabras, ¿Qué aprendiste?

    ¿Cómo se mide eso? 

    En primera medida, la profesora tendría que ser una gran observadora e intentar responder algunas de estas preguntas para todos los estudiantes. Con 40 estudiantes puede ser complejo, pero quizás con práctica se logra. Pero también te podrían preguntar a tí directamente y tú responder las preguntas. Y por qué no, a tus compañeros.

    O ¿quizá no sea necesario calificar a cada uno? Si examinamos en grupo, ¿evaluamos al grupo? ¿Es esa la unidad mínima? ¿Qué le hace eso al sistema educativo y al mundo laboral? Quizás ya no contrataría a personas por lo que saben hacer individualmente sino lo que saben hacer juntos. La teoría de sistemas nos dice que el todo es más que la suma de las partes. Es posible que Einstein no haya podido lograr lo que logró sino fuera por todo su entorno.  Quizás eso sea lo que el mundo productivo necesita hoy. De lo que se trata el futuro del trabajo. Pero bueno, ahí ya me fuí un poco lejos. 

    Volvamos

    Sugata Mitra (2020) sugiere que lo que debemos evaluar son las 3 C’s: Comprensión, Comunicación y Computación – en el sentido de calcular, considerar o estimar – a nivel de lo que los estudiantes pueden hacer. Lo plantea así: 

    “Comprensión:

    1. Responder preguntas sobre un tema.
    2. Aplicar los conocimientos de un tema, adquiridos en cualquier lugar y en cualquier momento, para resolver un problema.
    3. Aplicar el conocimiento de un tema para crear algo.

    Comunicación:

    1. Explicar un área de conocimiento o tema a otra persona.
    2. Describir lo que se puede hacer con los conocimientos o habilidades adquiridos.
    3. Dirigir a otra persona para que complete una tarea.
    4. Hacer preguntas para adquirir conocimientos o habilidades.

    Computación:

    1. Búsqueda de contenido relevante en Internet.
    2. Detectar diferentes puntos de vista.
    3. Detectar prejuicios, desinformación o doctrina.
    4. Usar tecnología apropiada para resolver un problema.
    5. Comprender la publicidad, la hipérbole de marketing y las mentiras.

    Parecen preguntas similares a las que planteo. No quiero refinarlas ahora, porque eso haría que no termine de escribir. Pero también tú las puedes imaginar.

    En fin. ¿Qué tal suena ese tipo de evaluación?

    Pongámoslo a prueba

    En unos SOLEs que llevamos a cabo entre abril y junio de 2021, los estudiantes y niños nos dijeron: “No todos funcionamos igual: las diferencias son importantes y deben ser el centro de la experiencia académica, pedir a cada uno lo que puede dar y darle a cada uno lo que necesita.” Si la manera de examinar tiene que ver con resolver preguntas que no tienen respuesta en grupo y usando el Internet, cada estudiante podría explorar la pregunta por donde le interesa, negociar con los otros y llegar hasta puede con el apoyo de su grupo. ¡Chuleado!

    Los profesores nos dijeron: “Los retos también son contextuales: La escuela debe responder a los retos del contexto del niño.” Las preguntas podrían surgir de los contextos específicos en los que están y cubrir diversas temáticas. Usualmente esas son las preguntas más interesantes y enganchadoras. Es más, las preguntas son los retos en sí mismos.  ¡Chuleado!

    Los miembros de nuestra comunidad SOLE Colombia nos dijeron: “El saber es contextual: La brecha entre la educación en el campo y la ciudad está en pensar que necesitan saber lo mismo, casi siempre definido por los de la ciudad. Igualmente la conectividad y el acceso a dispositivos en el campo es mucho menor que en la ciudad.” Los exámenes estandarizados entonces pasarían a ser preguntas sin respuesta que vienen de distintos contextos. No todo el mundo tiene que responder las mismas, pero probablemente las mismas servirán para responderse en diversos contextos. Así, se podría comparar entre contextos y definir qué se necesita en cada uno. Con esto no quiero decir que en el campo no se pueden preguntar si hay agua líquida en Marte. Todo lo contrario. Creo que esta pregunta es interesante no importa dónde estés. ¡Chuleado!

    Los estudiantes y niñ@s también nos pidieron que los adultos escuchemos sus ideas y nos pongamos a trabajar. Ellos quieren participar y ser escuchados. Tienen ideas sobre cómo quieren que la escuela funcione, quieren tener voz en la escuela, que existan realmente espacios de participación y que se escuchen las propuestas que tienen para ofrecer. Practicar sus derechos constitucionales desde la escuela. Si ellos participan en el sistema de evaluación imagina qué pasará con el sistema educativo. Parece que esta manera de evaluar no sólo lo permite, sino que lo invita. Solo imagina las preguntas sin respuesta que ellos podrían proponer. ¡Chuleado!

    Personas de distintas organizaciones propusieron fomentar fortalezas personales:  “Objetivos de la escuela: fomentar el liderazgo, la investigación y la innovación. La innovación debe hacerse desde el propio contexto, debe venir de dentro y no de afuera, adaptando el conocimiento a los recursos disponibles en el lugar donde se aplica.” Esta manera de evaluar puede ser en sí la manera de evaluar el liderazgo, las habilidades de investigación y la innovación. Puedo profundizar en preguntas sobre estas habilidades en las que propuse medir arriba. ¡Chuleado!

    Las mamás y los papás propusieron evaluación participativa y para cada uno: “La evaluación tiene que cambiar, ¿cómo hacemos para no estar pendiente de «pasar» las materias o tener «notas», sino de juzgar elementos de aprendizaje complejo? ¿Cómo sabemos si nuestros hijos están desarrollándose para ser mejores personas? ¿Cómo hacemos partícipes a los niños de su propia evaluación? La evaluación debe ser adaptada al contexto y al niño, no nos vale generalizar porque no todos los niños tienen que aprender lo mismo.” Mamás y papás, ¡gran idea! Esta es una manera. ¡Chuleado!

    Los rectores, durante la pandemia, mencionaron que probaron muchas cosas y dicen ”¡Probemos y quedémonos con lo que sirve! Probar cosas de manera valiente, rebelde, autónoma y creativa, sin temer equivocarnos. Las escuelas tenemos la autonomía para decidir qué queremos hacer en nuestro Proyecto Educativo Institucional (PEI). No tengamos miedo a probar y equivocarnos y volver a probar algo distinto. Luego compartir lo que funcionó y lo que no funcionó a otros para motivar el cambio.” Pues a probar este sistema de evaluación porque tienen la autonomía para hacerlo. 

    Adicionalmente, también enfatizaron que “Somos diferentes, hagámoslo saber. La diferencia es el potencial de cada estudiante que necesita una cosa y es posible dársela. Los espacios de debate y conversación deben ser permanentes, retroalimentados, efectivos para tomar decisiones y para hacer seguimiento.” Pues esta propuesta es precisamente inventar una nueva manera de evaluar basada en el debate y la conversación informada y permanente. ¡Pruébala!

    ¿Qué te hace sentir esta propuesta? ¿Qué preguntas te surgen?  Cuéntanos aquí: Construyamos el sistema de evaluación que queremos. Solo tienes que entrar en nuestro Loomio para participar.

    Si quieres explorar más sobre los principales hallazgos que surgieron de la Gran Conversación sobre el futuro de la educación, liderada por SOLE Colombia y de la cual surge esta reflexión, visita Conversando el futuro de la educación y juega a con los datos.

  • La Embajadora SOLE en el colegio IED La Felicidad, nos cuenta su experiencia

    Ángela es embajadora SOLE en el colegio IED La Felicidad en Bogotá. Por su propia motivación empezó a mediados de 2018 a hacer SOLE en el colegio junto a su compañera de maestría y nos comparte cómo «La Felicidad» se ha llenado de Grandes Preguntas y tiene ahora cara de SOLE:

    “Cada oportunidad que tiene un ser humano para hacerse preguntas, es un oportunidad de enriquecer su mundo, SOLE ha sido ese espacio en que los niños del IED La Felicidad han podido hacerse preguntas. Y para mí el poder participar como embajadora SOLE, para que ellos puedan responderse dichas preguntas, es un privilegio. Dirigir nutridas conversaciones al momento de la socialización hacen que la clase tradicional pase a un segundo plano y aunque sea a veces difícil, hemos logrado que se escuchen y puedan compartir y construir conocimiento en torno a sus propios interrogantes.»

  • Entre Tensión y Cacharreo: El Bazar SOLE Voltaje

     

    A lo largo del Bazar, entendimos que la experiencia del cacharreo es una manifestación de autogobierno tecnológico, porque cuando nos ponemos manos a la obra no dependemos exclusivamente de soluciones externas o impuestas, sino que podemos crear nuestras propias herramientas y modificar las existentes. Y en ese proceso, surge una tensión similar a la de la electricidad en un circuito: la tensión entre lo conocido y lo nuevo, entre la incertidumbre de si una solución funcionará y la posibilidad de innovar.

    Cada antena construida, cada pista resuelta, y cada pregunta formulada fue una descarga de energía creativa, una prueba de que la conectividad puede fluir en ambas direcciones. Así como la electricidad viaja en circuitos, nuestras ideas sobre la conectividad oscilan entre soluciones prácticas y reflexiones éticas sobre el uso de Internet. SOLE Voltaje es la tensión entre incertidumbre y experimentación, entre el derecho a estar conectado y la necesidad de desconexión.

    ¡Aquí arranca esta aventura! Gracias a todos los que participaron, a quienes se atrevieron a cuestionar y a cacharrear con pasión, seguimos tejiendo esta red que extiende el acceso a internet y que, al mismo tiempo, cuestiona cómo queremos usarlo.

    Esto fue lo que vivimos juntos en el Bazaar SOLE Voltaje:

    Hicimos un performance sobre la estructura de SOLE Voltaje y las 5 formas de acceder a esta plataforma interactiva-repositorío-provocador, que aún está en construcción… y que próximamente vamos a lanzar para que todo el mundo pueda usarla. Cada estación tuvo su propia propuesta interactiva que invitaba a experimentar, aprender y reflexionar.  ¿Recorremos el Bazaar otra vez juntos?

    1. Estación Cacharreo

    En esta estación, los participantes se pusieron manos a la obra. Usaron herramientas, materiales, y toda la información sobre soluciones de conectividad en SOLE Voltaje en Notion y SOLE Voltaje TiddlyWiki, para crear antenas caseras. Se exploraron diferentes tipos de antenas, desde las antenas jaggys hasta aquellas que se podían conectar a paneles solares. Aquí, la creatividad se unió con la tecnología y a las manos que se atrevieron a construir les quedó mucho más clara la idea de que la conectividad puede ser un proyecto de autoconstrucción.

    2. Cacharrero Offline

    En esta segunda estación… Los asistentes seguían pistas dispersas por todo el espacio que los guiaban a identificar puntos de mejor señal y las redes disponibles en su entorno. La estación invitaba a pensar cómo nuestra relación con el territorio afecta nuestra conectividad y cómo entender este vínculo es clave para autogestionar el acceso a internet en comunidades locales. ¿Te has preguntado cuántas antenas hay en tu barrio? ¿A qué poste está conectado el cable que conectas a tu computador? o ¿A qué distancia está de tu territorio la última antena que transmite señal de Internet? 

    3. Estación ¡Qué video!

    A través de una serie de videos proyectados, los participantes podían observar soluciones ya implementadas, así como instrucciones claras sobre cómo construir sus propias antenas o sistemas de conectividad. ¡Esta estación fue un espacio de inspiración visual para quienes necesitaban un impulso adicional para comenzar su propio cacharreo! Y además.. dentro de muy poco vas a poder consultar los videos en Youtube. 

    4. Estación Enchúfate

    En Enchúfate, los visitantes recorrieron SOLE Voltaje a través de preguntas que los hacían reflexionar sobre cómo interactúan con la tecnología. Estas preguntas, a la vez, los motivaban a visitar otras estaciones, como la de Cacharreo, para poner en práctica las ideas que surgían. Este recorrido fue una invitación para repensar la tecnología como una herramienta que interpela y empodera a quienes la utilizan.

    5. Chatbox: Transformando la Voz de SOLE Voltaje

    Aquí, un Arduino interactuaba con el público, transformando y distorsionando los mensajes previamente escritos por SOLE Voltaje. Esta estación era una metáfora de la interacción tecnológica, donde la tecnología no solo responde, sino que también descompone y reinterpreta la información, mostrando cómo la comunicación puede ser fluida y dinámica.

    6. Chat Cacharreras: La comunidad virtual de SOLE Voltaje

    ¡Aquí arranca esta aventura! Gracias a todos los que participaron, a quienes se atrevieron a cuestionar y a cacharrear con pasión, seguimos tejiendo esta red que extiende el acceso a internet y que, al mismo tiempo, cuestiona cómo queremos usarlo.

    Te invitamos a unirte a nuestros futuros encuentros, a seguir experimentando, aprendiendo y construyendo juntos el futuro de internet.

  • SOLE en Virtual Educa Argentina

    Los invitamos a conectarse el miércoles 12 de septiembre a las 6:30 AM de Colombia a la charla que estará dando Sugata Mitra, creador de SOLE.

    También estaremos SOLE México, SOLE Argentina, SOLE España y SOLE Colombia, contando sobre las distintas experiencias SOLE en cada país.

    Pueden entrar a este link para conectarse: https://virtualeduca.org/argentina2018

    ¡Los esperamos!

  • Retos y soluciones para tu sesión de Abuelita

    Intenté llamar por videoconferencia antes de la hora programada para ver que todo esté funcionando bien pero no recibí respuesta. ¿Qué debo hacer?Revisa que el enlace de StartSOLE que tienes sea el correcto. Revisa que la otra persona esté conectada. Para que funcione la llamada, tanto tú como ellos, deben estar conectados (en línea) al mismo tiempo, igual que en otras plataformas de video conferencia. Si necesitas ayuda, puedes contactar a alguien de SOLE Colombia o de la Nube de Abuelitas para ver quién más te puede ayudar.

    Debo tratar de conectar con el embajador SOLE. He mandado un e-mail pero no me han respondido, ¿qué hago ahora?Cuando le escribas al Embajador SOLE, es posible que no siempre recibas una respuesta, pero no te desanimes, ¡sigue intentando por otros medios! Y en caso que no recibas respuesta, sabes que cuentas con todo un equipo de La Nube de Abuelitas y SOLE Colombia.

    ¿Qué pasa si no puedo estar disponible un día en particular?Es normal que, de vez en cuando, no puedas conectarte como estaba programado. Avisa -mejor si es con suficiente antelación – alequipo de SOLE Colombia y la Nube deAbuelitas, para que otra pueda conectarse. Sitienes alguna urgencia y no puedes a avisar contiempo, seguro encontraremos una solución.

    Tengo una situación que no puedo controlar y no está el Embajador SOLE en ese momento, ¿qué hago?
    Esta situación se podría presentar sobre todo si estás interactuando con un grupo de niños que sea muy grande. Intenta llamar a alguno de los niños mayores y pídele que te apoye oque te ayude a buscar al Embajador SOLEoa otra persona adulta que esté presente.

    Tengo una situación que no puedo controlar y no está el Embajador SOLE en ese momento, ¿qué hago?
    Esta situación se podría presentar sobre todo si estás interactuando con un grupo de niños que sea muy grande. Intenta llamar a alguno de los niños mayores y pídele que te apoye oque te ayude a buscar al Embajador SOLEoa otra persona adulta que esté presente.

    Me confundí con los horarios, ¿qué hago?

    No te preocupes, intentaremos reprogramar la sesión. Si te conectas desde otro país o zona horaria, es probable que te confundas con los horarios. Antes de iniciar tu primera sesión, siempre te avisaremos el lugar, día de la semana y horario en que tendrás tus sesiones. En caso que vivas en otra zona horaria, te enviaremos la aclaración. Si vives en un país con estaciones donde cambia la hora, ten en cuenta esos cambios. Puedes buscar en Internet usar el calendario de Google para esto.

    ¿Qué hago si el sonido o el video no funciona?

    Si en alguna sesión no funciona el sonido, puedes también escribir en el chat y si no funciona el video, puedes conversar y escuchar lo que las personas tengan para contarte. Busca la manera de seguir la conexión aunque no estén todos los recursos a la mano.

    ¿Qué pasa si el grupo es muy grande y no alcanzo a interactuar con todos?
    En algunos lugares los participantes de SOLE pueden ser más de 20. Eso significa que en una sola sesión no podrás interactuar con todos. Pero no te preocupes, con el proyector y el sonido todos los que estén interesados podrán verte y oírte. También puedes buscar con el grupo una forma
    que le permita a todos interactuar.

    ¿Qué pasa si sólo chateamos?
    En SOLE se aprende de manera distinta y por tanto, existen distintas formas de comunicarse. Chatear es una de ellas. Así también se aprende.

    Si necesito ayuda, ¿qué hago?
    Este manual es una guía y te invitamos a tenerlo a la mano para que puedas revisarlo cada vez que lo necesites. Sin embargo, es importante que mantengas el contacto con el Embajador SOLE, La Nube de Abuelitas y el equipo de SOLE Colombia. Siempre alguno estará dispuesto a apoyarte.

  • ¡Recarga tus SOLE Labs: reconociéndonos en la Biblioteca del Futuro!

    Hace unas semanas nos reencontramos con los SOLE Labs de Dominguillo, Boca de Camarones y El Tambo para recargarnos de energía SOLEra. Esta vez no fuimos a hacer SOLE como en otras ocasiones, sino que nos dejamos llevar por la invitación de cada comunidad a co-crear metodologías y hacer lo que ellos eligieran.

    En la Biblioteca del Futuro no imponemos unos haceres sobre otros: nos reconocemos para seguir conectándonos a descubrirnos sin miedo.

    Primera parada: El SOLE Lab de Domnguillo

    Desde que pusimos un pie en el SOLE Lab de Dominguillo, la música llenó el espacio. Cantamos, bailamos, reímos, dibujamos y contamos nuestra historia y relación con el territorio.

    Recarga Tu SOLE Lab, Dominguillo (2025).

    En medio de todo, una pregunta iluminó el día:¿Cómo se conecta el territorio con la tecnología? No hubo respuesta inmediata. La dejamos en el aire, porque estar conectados también es atrevernos a preguntar sin miedo. No todo está definido en la Biblioteca del Futuro; esa pregunta abre un mundo de posibilidades que poco a poco iremos descubriendo juntos.

    Recarga tu SOLE Lab, Dominguillo (2025).

    Segunda Parada: El SOLE Lab de Boca de Camarones

    Aquí la protagonista fue la cultura wayuú. Sus juegos tradicionales, el sonido del mar transformado en señas y dibujos, su lenguaje, sus tiempos y formas. También surgieron sus preguntas sobre la conectividad: ¿cómo mejorar su acceso a Internet?

    Recarga Tu SOLE Lab, Boca de Camarones (2025).

    Entonces probamos una solución de SOLE Voltaje: ¿cómo convertir una lata en antena casera para mejorar la señal? Niños, jóvenes y adultos cacharrearon y salieron con su antena lista.Ese “desorden” compartido nos recordó que estar conectados no es solo infraestructura, sino también atreverse a crear y descubrir con lo que se tiene a la mano.

    Recarga Tu SOLE Lab, Boca de Camarones (2025)

    Tercera Parada: El SOLE Lab de El Tambo

    En el Tambo nos sentamos en círculo a imaginar futuros posibles para el SOLE Lab. ¿Cómo gobernar un espacio común? ¿Qué reglas inventar para cuidarlo sin que deje de ser de todos?

    Fue un ejercicio de escucha mutua: el lápiz pasando de mano en mano, las ideas que se anotaban en papeles grandes, las preguntas que quedaban abiertas. No se trataba de respuestas definitivas, sino de reconocer que conectarnos también es decidir juntos para el común.

    Conectarnos a otro internet empieza por reconocernos

    Cada SOLE Lab, con su gente, su territorio y sus lenguajes, nos recordó una idea de Maturana: reconocer al otro es comprender que mi aprendizaje depende del suyo. Entendimos entonces que lo que nos conecta en la Biblioteca del Futuro es reconocernos en las diferencias y similitudes, y permitirnos aprender de ellas.

    En Dominguillo nos atrevimos a preguntar sin miedo; en Boca de Camarones descubrimos que podíamos resolver juntos un problema de conectividad construyendo una antena; y en El Tambo nos reconocimos en la escucha atenta de lo que cada voz tenía para decir.

    Ese intercambio de música, de cacharreo, de culturas, de lenguajes y de decisiones nos mostró que estamos tejiendo juntos otros internets, más humanos y más colectivos.

    La Biblioteca del Futuro es ese lugar donde nos encontramos para reconocernos en otros, para hablar lenguajes distintos y descubrir que nuestras diferencias no nos separan: nos hacen parte de una red de conversaciones que nos sostiene.

  • Recarga tu SOLE Lab: volver, recordar, olvidar, imaginar, planear y, por supuesto, SOLEar.

    El equipo SOLE Colombia regresó, después de casi un año, recargado a Boca de Camarones y con toda la energía dispuesta a dejar esta recarga en los Embajadores de la primera biblioteca del futuro: El SOLE Lab de Boca de Camarones en el departamento de La Guajira.

    Liz, Sanjay,Mate y Nico (Exploradores SOLE)

    En esta oportunidad, además, no llegamos solos, contamos con la grata compañía de Gustavo Streger, del equipo de comunicaciones de Internet Society Foundation, la organización que nos permitió construir este SOLE Lab y que nos da la oportunidad de seguir acompañando a la comunidad de Boca de Camarones y de construir más bibliotecas del futuro durante el 2024. Gustavo tenía un propósito particular en esta visita: contarle al mundo cómo se está usando el Internet para aprender, a aprender, juntos en la biblioteca del futuro. Para lograr su propósito, Gustavo llegó en compañía de un talentoso equipo documentador que contaba con todos los juguetes para captar las mejores imágenes con el mejor sonido posible. 

    El encuentro Recarga tuvo, por primera vez, dos jornadas, inició el sábado 4 de noviembre en la mañana, una mañana que nos permitió conocernos y relacionar nuestras historias de vida desde un lugar poco común -para la narración- pero que nos atraviesa a todos, la tecnología. Todos contamos tres momentos importantes de nuestra vida en los que la tecnología nos permitió lograr o hacer algo relevante para nuestra historia de vida. Fue un ejercicio que nos permitió conectarnos de otra manera, no solo enlazar las historias de unos con otros, sino también sorprendernos. Conocer que la historia de amor entre Ana María y Marcelo, Embajadores SOLE, inició a través de Internet fue maravilloso, entre muchas otras historias. La conexión de historias también incluyó cómo la construcción del primer SOLE Lab ha traído momentos importantes a nuestras vidas. Todas estas historias y momentos conectados, primero entre Embajadores, equipo SOLE, Gustavo y documentadores audiovisuales fueron el lienzo de bienvenida a la comunidad de Boca de Camarones que fue convocada para las horas de la tarde de este sábado. 

    Documentadores ISOC, Sanjay, Ana María y Marcelo (Embajadores SOLE)

    Durante la tarde del 4 de noviembre, mientras presentamos a los Embajadores la nueva forma de Planear y Reflexionar sus encuentros SOLE, la comunidad de Boca de Camarones que estaba convocada a participar del SOLE que cerraría el primer día de recarga, empezó a llegar, les dimos la bienvenida con el mapa de todas las historias y momentos que habíamos empezado a conectar en la mañana y, desde luego, los invitamos a que dibujaran y conectaran también sus historias y momentos vividos en el SOLE Lab. Así, llegó el momento más esperado, el momento de SOLEar. Los Embajadores lideraron su encuentro SOLE y le pidieron a los participantes resolver una Gran Pregunta: ¿por qué las luciérnagas alumbran? Y justo cuando estábamos listos para arrancar a investigar, empezó a caer un aguacero. La antena Jängala que nuestro Explorador Cacharrero, Nicolás, llevaba probando y dejando lista durante todo el día, no logró escapar del efecto de la lluvia y la conexión a Internet empezó a ser más lenta, hasta que cayó. Sin embargo, los Embajadores y la comunidad lograron resolver su Gran Pregunta y alcanzaron a conversar con la Abuelita Belén un rato corto. Cerramos el primer día de Recarga con foto grupal y un delicioso refrigerio hecho por Sujelis e Isela. 

    Nico (Cacharrero / Explorador SOLE)

    El domingo 5 de noviembre fue la segunda y última jornada del encuentro Recarga. Domingos de resurrección, dicen por ahí. Una recarga para resurgir, esto fue lo que sucedió el domingo. Con la cabeza y el cuerpo más tranquilos, reflexionamos el día anterior. Tuvimos conversaciones con los Embajadores sobre lo que sucede en el SOLE Lab y a través de un ejercicio de diseño de ficciones, propuesto por Mateo, Artista de los Datos del equipo SOLE, logramos acompañar a los Embajadores a plantear distintas situaciones, actividades que quisieran que sucedieran en el SOLE Lab y, alrededor de esas situaciones, decisiones: qué harían para que sucedan las cosas que quieren que pasen, sabiendo que hay más de un camino para lograr que pasen. Este ejercicio, además, permitió construir una primera línea de tiempo de las actividades a realizar durante los siguientes cuatro meses. El objetivo es que la comunidad de Boca de Camarones sienta el SOLE Lab como un espacio comunitario, en el que pueden realizar distintas actividades, al mismo tiempo que aprenden juntos a través de Internet. ¡SOLEando!

    Fueron dos jornadas de mucho voltaje. Sujelis, Elainer, Isela, Marcelo, Ana María, Óscar y Caril, son unos Embajadores increíbles, gracias por su disposición y buena actitud infinita. A mi equipo SOLE de este viaje: Nicolás, gracias por no desfallecer y darlo todo para que tuviéramos Internet; Mateo, gracias por darnos datos sin instrumentalizar; Sanjay, el patrón, gracias por darnos esa energía tan potente siempre. Cada recarga que hacemos es un ejercicio de descarga para el equipo SOLE, procuramos dejarlo todo y seguimos dispuestos a dar más. 

    De nuevo, muchas gracias a todos, es complejo dar y recibir tanta información en tan corto tiempo, además, sumarle a este ejercicio en particular el estar siempre acompañados del lente de una cámara y un micrófono gigante no fue fácil. Ya ansiamos ver el resultado del ojo documentador de Paola y Sebastián, guiados por Gustavo. Gracias Internet Society Foundation, no solo por permitirnos tener esta historia, sino también por ayudarnos a contarla.